Por Roberto Vega Andersen
En sus primeros números, la revista -un boletín digital formado por un par de artículos- se leía en una sentada y francamente, siempre recibimos calurosos comentarios ante la iniciativa. Pero, aquellos pasos no tan lejanos derivaron en este presente que muestra su fortaleza, una publicación robusta que se lee a lo largo del mes, y a la que se retorna en cuanta ocasión lo amerita, así nos lo cuentan ustedes.
La jerarquía de los colaboradores, el compromiso expresado en las ilustraciones que acompañan cada texto y una cuidada edición cumplen su tarea con sorprendentes resultados.
La misión más desafiante -no es cobardía reconocerlo- se expresa en la producción de cada número: sostener y elevar la calidad de los artículos que le dan vida. Con la asistencia de un seleccionado de colaboradores siempre en ascenso, aquel compromiso se sostiene y acrecienta en el tiempo.
Ahora mismo les contamos que enriquecen esta entrega Irina Podgorny, Ruth Corcuera, Claudia Mazzola, Silvia Dolinko, María Esther Nostro, Soledad Bohdziewicz y Marcela Borelli, Guillermo Palombo, Norberto Pablo Cirio y Abel Alexander. Notables colaboradores que aportan sus miradas expertas; cada uno con un texto elaborado especialmente para Hilario, a excepción de la entrañable Ruth Corcuera, recientemente fallecida, de quien les ofrecemos un texto inédito que nos transporta hacia un espacio lejano, el universo dogón.
Con un nuevo gobierno que asumirá el próximo 10 de diciembre, Argentina vive horas cruciales, lo anunciamos en la entrega anterior, y en ese escenario que se acerca, la cultura, las ciencias, la educación, la sociedad en su conjunto se aprestan a vivir un tiempo que para unos despierta expectativas, y temores para otros. La democracia permitió que el pueblo hablara a través de las urnas y triunfó un partido opositor creado hace menos de dos años, toda una novedad.